CJ
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miércoles, 20 de marzo de 2013
Consideren muchachos,
la voz ronca. Lo que se perdió en el camino. Después de todo, qué piensan de este lugar corroído que día a día quieren levantar. En materia de luz de día, es muy poco lo que conozco. Tal vez estaba perdido cuando te encontré en el camino. Vos creíste que era un outsider y, creo, me quisiste por eso. No lo era claramente. Me voy a hacer viejo, esa foto se hará vieja, esa foto tal vez vaya a un museo. Todos envejecen, incluso los que han sido abandonados, esa foto sólo muestra que la forma de abrazar a la chica pasó de moda. Las personas mejores que nosotros. La sangre en tu casa y sólo a veces en la mía. A veces actúo como un idiota, y me hundo como un barco en conversaciones resbaladizas. Elegime aunque sólo sea en el momento en que te hundís. No hay traidores entre nosotros, ni siquiera sabemos si nos desean algo bueno los que no nos pueden domar por medio de la conversación. La ausencia es la única arma imposible contra el arsenal supremo de tu cuerpo. Ella reserva un desprecio especial para los esclavos de la belleza. Es sólo esto, palabras vagas dichas en un lunes para los que les da igual quién gane la guerra.
Al sur de la ciudad vuelan los pájaros,
allí donde vive la tierra es seca y ceniza. Las ramas de los árboles suenan a chatarra en el viento. Chicos, ¡vuelen con alegría! Alguien encontraremos compadeciéndonos, como si fuera la premonición de algún deseo. Las nubes arrastran el polvo de la ciudad, los esqueletos de los sonidos, la lujuria que atraviesa a los solitarios y las agujas que se clavan en mi corazón. Tal vez deje algo menos inútil que mi paso, una gota sola de sangre que sea como la sangre de la nada.
Quisiera vivir mi vida entera aquí, morir mi muerte entera aquí y, mi destino coronado como lo único puro y salvaje. La noche como la herrumbre de algo que debía ser espléndido y para lo cual creímos haber sido hechos.
CJ
viernes, 15 de marzo de 2013
El viento hace ruido a niquel.
Repica en la pared 32 veces por minuto en un constante sostenido, todo el maldito día y toda la maldita noche. Se estrella en el aire, corta el techo, su brisa se desgarra en la medianera, se electrocuta en los cables y el viento pierde brillo en los dientes. Tal vez estés aburrido y deseas que te escuchen, tal vez deseas repetir erróneamente las palabras de otro. Tal vez la paciencia sea la forma de la desesperación disfrazada de virtud. Tal vez tu optimismo sea la creencia de que todo es hermoso. Tal vez planear sea para vos preocuparse por encontrar el mejor método para lograr un resultado accidental. Tal vez para vos, las dudas sean la madre de tus descubrimientos.
CJ
lunes, 4 de marzo de 2013
La ultima telaraña
es retirada con cuidado, a la hora ocho. Así, puntualísima. La ultima telaraña de las vacaciones, la obra maestra, recién terminada. A las ocho, un vitalísimo comienzo, bajas la cabeza, movés tus dedos y hallas tu voz, la fuerza para responder, al que podría ser el rostro de la reencarnación de la verdad, las raíces ámbar y las noches mudas.
Los jirones que dan tu mejor sociabilidad dan la aceleración del tiempo. La astucia agrega cada vez ruedas mas pequeñas. Todas las risas buenas viajan, los llorones se quedan despidiendo amores, los muchos que se conciben. Las palabras ocultas en los silencios profundos van y dicen nuestro ritmo.
Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés.
Los jirones que dan tu mejor sociabilidad dan la aceleración del tiempo. La astucia agrega cada vez ruedas mas pequeñas. Todas las risas buenas viajan, los llorones se quedan despidiendo amores, los muchos que se conciben. Las palabras ocultas en los silencios profundos van y dicen nuestro ritmo.
Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés.
CJ
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