miércoles, 6 de marzo de 2013

Pregúntale al lobo


Por Pablo Durio | Literatura

John Fante es el autor de la semana. Su libro Pregúntale al Polvo es protagonizado por Arturo Bandini, su otra cara. Es el tercer libro de una saga de cuatro: Espera a la Primavera, Bandini, Camino a los Ángeles, Pregúntale al Polvo y Sueños de Bunker Hill. Preguntale al Polvo fue redescubierta y aplaudida por Charles Bukowski y, en español, editada por Anagrama. Abajo la historia.

Llueve. Probablemente a nadie le importe excepto a él: el futuro gran escritor que vive en su cabeza. En el exterior -en la realidad- él sólo será un guionista más de Hollywood, pero ahí, ahora, en la primer noche que llueve en Los Ángeles en 1936 y con veintisiete años, él es un gran escritor. El próximo Gran Escritor.

John Fante está escribiendo una carta y oyendo la lluvia, seguramente está excitado: acaba de terminar Camino a los Ángeles, una novela sobre Arturo Bandini, su personaje de ficción, su autobiografía expuesta en lo que más tarde serán cuatro libros. “Camino a los Ángeles está terminada y yo estoy encantado, chico” –le escribe a Carey Williams– “Espero enviártela el viernes. Parte del contenido pondría los pelos de punta al culo de un lobo”.

No se sabe qué efecto causó sobre los lobos, lo que sí está claro es que no logró lo mismo con su editor: Camino a los Ángeles fue rechazada por la editorial Knof y se publicó recién en 1983 gracias a su entonces viuda. Fante estaba muerto y había dejado de llover.

Pero retrocedamos. Volvamos muchos años atrás. Estamos ahora en 1909 y es el 8 de abril y nadie sabe si llueve o no. Lo que sí es seguro es que Nick Fante y María Antrilli están por tener a su hijo John, al próximo gran escritor, al inspirador –reconocido y dicho por Bukowski– del “realismo sucio”, al hombre que va a sufrir su educación católica, el hecho de ser hijo de emigrantes italianos, y la pobreza en la que viven. Crece. John crece y soporta que en su escuela de educación católica lo traten de “macarroni despreciable”, crece y no soporta a su padre –un albañil que detesta a toda su familia y a sus vecinos y su país de origen y su país de adopción y no se cansa de maldecir–; crece y no soporta a su madre. Sabe que es buena, que es incondicional, escribe sobre ella como Arturo Bandini –¿su alterego?– y la ama. No así a su padre. Macarroni despreciable.

En 1932 deja la Universidad de Colorado y se traslada a los Ángeles y consigue su primer y casi único éxito: The American Mercury publica Altar Boy, con la condición de que sea enteramente tipeado en máquina de escribir, la misma máquina que obsesiona a Bandini. El gran Arturo Bandini.

martes, 5 de marzo de 2013

Al sur de la ciudad

vuelan los pájaros, allí donde vive la tierra es seca y ceniza. Las ramas de los árboles suenan a chatarra en el viento. Chicos, vuelen con alegría! alguien encontraremos compadeciéndonos, como si fuera la premonición de algún deseo. Las nubes arrastran el polvo de la ciudad, los esqueletos de los sonidos, la lujuria que atraviesa a los solitarios y las agujas que se clavan en mi corazón. Tal vez deje algo menos inútil que mi paso, una gota sola de sangre que sea como la sangre de la nada.
Quisiera vivir mi vida entera aquí , morir mi muerte entera aquí, y mi destino coronado como lo único puro y salvaje. La noche como la herrumbre de algo que debía ser espléndido y para lo cual creímos haber sido hechos.


CJ

Rayos Láser y la canción apertura de Cualquiera

Fotos | Majo Arrigoni













lunes, 4 de marzo de 2013

La ultima telaraña

 es retirada con cuidado, a la hora ocho. Así, puntualísima. La ultima telaraña de las vacaciones, la obra maestra, recién terminada. A las ocho, un vitalísimo comienzo, bajas la cabeza, movés tus dedos y hallas tu voz, la fuerza para responder, al que podría ser el rostro de la reencarnación de la verdad, las raíces ámbar y las noches mudas.
Los jirones que dan tu mejor sociabilidad dan la aceleración del tiempo. La astucia agrega cada vez ruedas mas pequeñas. Todas las risas buenas viajan, los llorones se quedan despidiendo amores, los muchos que se conciben. Las palabras ocultas en los silencios profundos van y dicen nuestro ritmo.
Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. Ignorás, sabés. 

CJ

Con ustedes, el equipo Cualquiera 2013!

Foto | Majo Arrigoni

CJ CARBALLO

Tecnología: Juan Bellver


Skate: Facu Stricker

Indie Rock: Karina Mana

Series de Tevé: Juliana Rodríguez

Moda: Nadia Ruffener y Paul Carrasco.

Gastronomía: Lourdes Benegas

Literatura: Pablo Durio


Gossip: Gracia Zamblera

Cine: Maxi Audisio



jueves, 5 de julio de 2012

Radio Trip

*Nota para la revista Good News



Por Carlos Rivarola | Director Artístico Rock & Pop Córdoba

No hace mucho que Carlos Julio Carballo (mas conocido como CJ) se atrevió a complementar la furia nocturna de su ya clásico “Cualquiera” (nacido y criado en la extinta fm La Rocka y ahora en Radio Sucesos), con la calma reflexiva de las siestas de Apolo.
Este desafío a la flexibilidad artística y a la resistencia física, lleva como titulo “El país de los hoteles”, y en su derrotero se aprovecha de la magia que emana de esos refugios donde el destino generalmente esta de paso, mientras las prólogos y los epílogos existenciales se precipitan siempre antes que la mucama llegue a la habitación con el desayuno.
Durante 2 horas CJ se desliza, en tono intimista, por la música, la literatura, el cine,y todo el arte global que rodea al hotel y a la ciudad que lo cobija, exorcizando el alma de los artistas locales que de alguna u otra manera le dedicaron algún capitulo de su obra, y de otros que por elección o adopción, también pasaron y dejaron su huella.
Es por ello que seguramente a un paseo imaginario por las calles de Nueva York  lo haremos en compañía de Patty Smith, Lou Reed, o Andy Warhol, o que conoceremos mejor Londres si a sus coordenadas las desciframos entre las líneas de Alta Fidelidad, la irresistible novela en la que de Nick Hornby clasifica sin red el romanticismo melómano de varias generaciones; o que ya con las valijas listas y el periplo concluido, no podremos salir de la enigmática Islandia hasta que Bjork, la omnipresente anfitriona, nos bendiga con su despedida.
En esta nueva etapa en Apolo FM (una radio joven y espontánea que tendrías que escuchar antes que la monotonía te aplaste), sin tanta urgencia y sin tanta euforia, pero con arrogancia suficiente como para seguir marcando la diferencia, CJ nos demuestra  que “El País de los Hoteles” es una buena excusa para describir con devoción casi autorreferencial, el fulgor y el ocaso de esas pequeñas vidas que se volvieron grandes leyendas exprimiendo su inspiración entre las paredes hacinadas de poesía maldita del mítico Chelsea hotel, o del Hilton Reykjavik Nórdica, o del Hotel Neri de Barcelona, entre otros; con mirada ingenua y con sorpresa de primerizos como para caer rendidos ante los encantos de la cultura francesa, con cintura y con oficio rentable como para nivelar el misterio de nuestra Córdoba con el de otras ciudades del mundo, y hasta con espalda suficiente como para reivindicar a los inevitables Abba, cuando, por caso, el micrófono hace foco en Estocolmo y de lo que se trata es referenciar a los iconos de la cultura sueca.
Y “El País de los Hoteles” es también un arriesgado y exquisito programa de radio que desafía a un presente sin sustancia, y que apuesta sus fichas al futuro, paradójicamente reciclando el espíritu de un pasado no tan lejano pero casi obsoleto;
un pasado donde la utopia todavía era posible;
un pasado donde todavía se hacia radio, solo por el placer de hacer radio

Ficha
El País de los Hoteles
Conducción: CJ Carballo
Producción General: Majo Arrigoni
Operación Técnica: Rodrigo “Jesus” Giuliani
De lunes a Viernes por Apolo FM 91.7

lunes, 21 de mayo de 2012

Lady in Pink… Charlotte Free


Por Nadia Ruffener | Moda

Más conocida como la chica del pelo rosa, Charlotte Free es una de las IT girls del momento.
Nacio  en California y fue descubierta  en el 2010 por una agencia de modelos jugando un video juego en los Ángeles, desde ese momento su carrera  no parece tener descanso, trabajo con diseñadores como  Marchesa, Vivienne Westwood, el chico Adidas Jeremy Scott  y la firma Top Shop.


Pero el 2012 parece ser el año de la chica de pelo color chicle, participo del video de los Red Hot Chili Peppers Look Around, es la protagonista de la campaña de verano de la firma Forever 21, la cara de la campaña de invierno de la marca  argentina Complot y recientemente ha firmado contrato para Maybelline New York.


Charlotte Free se las trae! Estoy segura que este fenómeno rosa recién comienza.

ANTONÍ TÀPIES: filósofo de la materia


Por Loli Barilari | Arte

Tras el repaso por artistas locales e internacionales que hicimos a través de la sección Artistas IN durante el 2011, comenzamos este nuevo ciclo con la obra de un artista español contemporáneo: Antoní Tàpies. 
Considerado el último eslabón de la vanguardia española de posguerra, el 06 de febrero del 2012 Tàpies abandonó este mundo de manera física, pero no espiritual. Pintor, escultor y teórico, dejó un legado lleno de reflexión, emoción, pero sobretodo alma. Como pequeño homenaje a un artista que se embadurnó las manos y rasguño sus cuadros, aquí un recuerdo por su vida y obra. 
Artista de cabo a rabo
Tàpies nació en Barcelona en 1923, en el seno de una familia burguesa, culta y catalanista. Con una madre católica y conservadora y un padre de izquierda anticlerical,  Antoní aprendió a pararse frente al mundo desde el análisis. Su búsqueda personal y vocación autodidacta lo llevó a comprometerse con la lucha social, a acercarse al marxismo, a interesarse por la filosofía occidental y oriental, e incluso practicar el budismo zen.
Su interés por el arte surgió a temprana edad, tras padecer una enfermedad que lo dejó postrado durante largos meses. En esta etapa inicial realizó dibujos figurativos, en algunos casos fantásticos, llegando  a enlazarse con el surrealismo mágico bajo influencia de Joan Miró y Paul Klee.

martes, 10 de abril de 2012

Carlos Julio Carballo: el agitador rocker se pone reflexivo

Entrevista para Vos, La Voz del Interior.



Carlos Julio Carballo modera en las pistas y a su vertiginoso ciclo radial “Cualquiera” le suma el más suspensivo “El país de los hoteles”. Además, dicta un taller sobre cultura rock.



Por Germán Arrascaeta 09/04/2012 00:19

Carlos Julio Carballo, más conocido en el dial y en las pistas como CJ, vive un período de agitación productiva. Lleva años conduciendo el frenético Cualquiera en Radio Sucesos (104.7) y desde hoy propondrá el más lúdico y reflexivo El país de los hoteles en Radio Apolo (91.7). Y a esas horas de aire, le sumará la realización de La flecha y el tiempo, un taller sobre "periodismo, rock y contracultura" que comenzará por estos días en espacio Muta. "Estar al aire en dos señales no es un problema, es un desafío", arriesga Carballo. Luego precisa: "Siempre busco renovarme, huir hacia delante, quemar los puentes con el pasado, nunca quedar atrapado por la melancolía del futuro. En Radio Sucesos desarrollo, además de Cualquiera que es y será mi casa, mi nave insignia, dos proyectos más (el Top 30 y Club local). El cambio de piel siempre será mi norte y hace tiempo que necesitaba hacer un programa que no tuviera tanto vértigo, que fuera más reflexivo, sin columnistas, tal vez más lúdico pero al día con las nuevas tendencias musicales y artísticas locales y del mundo, que siempre fueron mi marca registrada".
-Explayate sobre la trastienda de "El país de los hoteles". ¿Cómo surgió, de quién es la idea?
-Siento una profunda fascinación por los hoteles, su estética, la posibilidad de ser otro al estar en un hotel, ese mundo tan particular que parece estar en suspensión. La propuesta radial nace basada en el esquema de los seis grados de separación de Kevin Bacon, según el cual todos estamos a seis pasos de distancia de Kevin. En el mundo pop extrañamente todos tienen que ver con todos y es posible establecer vínculos insospechados con un poco de esfuerzo. Entonces, con Majo Arrigoni, mi productora, decidimos unir esas dos vertientes y que confluyeran en un programa: un viaje imaginario (o no) a un hotel en cualquier lugar del mundo, para hablar de las ciudades, de un filme, de una canción, de un libro que haya sido inspirado en esa ciudad, de un artista que haya nacido ahí, un movimiento artístico o determinada escena.
-¿Cómo lograrás que "El país de los hoteles" y "Cualquiera" no se asemejen entre sí? Porque pueden quedar atravesados por tu avasallante personalidad.-Cualquiera y El país de los hoteles poseen como única coincidencia el ser realizados por el mismo núcleo principal, con Majo Arrigoni en la producción y Rodrigo Giuliani en la operación técnica. Ambos programas hablan de la cultura rock pero desde dos lugares muy disímiles. Uno es pura demencia, puede sonar el último de Minotaur Tigers mientras están los actores de las series cordobesas en piso, vienen los columnistas de moda, literatura, cine, tv, rock, se repasa una agenda de noticias culturales, viene gente de teatro de visita, una banda local presenta su disco, todo a mil por hora y a las chapas. El país de los hoteles, en cambio, viene a proponer un trip, un programa lúdico, entrañable en su factura, un pequeño tesoro a desenvolver en cada emisión a una hora en la cual nunca trabajé y me parece muy atractiva: la siesta.
-¿Y qué te proponés con el taller "La flecha y el tiempo"? -Otra de las materias pendientes era organizar un taller que tuviera que ver con la misión sagrada de todo comunicador: ser la antena atenta, decodificar lo que se viene y tratar de que llegue a la mayor cantidad de gente posible. Sólo el conocimiento y la verdad nos hace libres y, por fin, después de tantos años de estudiar, de ser un coleccionista obsesivo de libros y de discos, de convertirme en un cinéfilo amateur pero muy curioso, me siento preparado para compartir todos los conocimientos adquiridos, despojarme de todo para viajar muy ligero de equipaje por lo que reste del dulce porvenir.
-Fuiste una de los tantos conductores que tuvo La Rocka. ¿Qué te produjo su levantamiento del dial? -El cierre de la frecuencia donde brilló esa supernova incandescente que fue La Rocka me llenó de tristeza. Durante ocho años dejé todo por la pasión que me quema, la del periodismo. Llegué como fan y laburé entre mis héroes como un par. Soportamos muchas adversidades y muchas veces las condiciones fueron netamente desfavorables, pero dejamos todo. Una radio totalmente cordobesa, con espíritu independiente, cerró y mutó a una de folklore. Por suerte, gente talentosa y a la que admiro y respeto como el Turco Aquere y el gran Marcelo Gomez podrán seguir al aire en una franquicia porteña, y que esos dos capos no se entreguen al silencio siempre será un alivio. Pero una cosa es segura: La Rocka ya no estaba ahí y espero que algún día hagamos un we are the world y podamos terminar lo que hace tiempo empezamos: subvertir y transgredir el orden establecido, prendernos fuego en vuestro honor, por vuestro entretenimiento.
-¿Cómo lograron fidelizar escuchar en Sucesos, una radio de transmisiones deportivas que, a partir de vos y Artal, se propuso bucear otros caminos?-Lo de Sucesos fue un proyecto muy interesante que extrañamente no tenía aire en Córdoba: unir el rock y el fútbol, lenguajes desde hace tiempo nada incompatibles. Su dirección artística nos dejó hacer con total libertad y eso posibilitó que el producto estallara. Desde hace tiempo Artal y yo funcionamos como una especie de tándem, y somos consientes de que este año por sobre todo los oyentes están prendidos fuego y la repercusión llega hasta lugares impensados.